​Belly painting, el arte ligado a la maternidad

Para la gran mayoría de las personas, las fiestas navideñas y el fin de año son una época mágica, incluso en condiciones tan complicadas como las que nos han tocado vivir en este año 2020. Son fechas para celebrar las diferentes alegrías que nos ha deparado el año que está a punto de acabar.
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Belly


Una de estas alegrías puede ser la espera de un bebé. Quienes están en esta situación, la idea de pasar una navidad embarazada arropada por los suyos (dentro de lo posible), suele ser muy positiva para el desarrollo de lo que queda hasta el nacimiento del pequeño. Si a esto, además, le añadimos otras experiencias para disfrutar junto a amigos, la situación se vuelve aún mejor.



Una de estas experiencias que más de moda están durante los últimos años es el denominado belly painting. ¿Sabes en lo que consiste? Seguro que sí y que lo habrás visto en más de una ocasión de mano de alguna amiga o incluso en las redes sociales. Se trata del pintado artístico de la tripa de la futura mamá, utilizando el vientre como lienzo.


La pintura corporal es todo un arte y hay muchos artistas que utilizan el cuerpo humano para plasmar sus obras, muchas de ellas de tremendo realismo y que resultan impresionantes. El belly painting es la forma de sumar este arte con el momento tan especial del embarazo quedando un recuerdo que la madre guardará en su memoria durante el resto de su vida.


¿Qué momento es el mejor para hacer belly painting?


Realmente, cualquier momento es bueno para pintar el vientre de una embarazada, aunque es menos recomendable cuanto más se acerca el momento del parto, no porque sea perjudicial, sino porque la mamá suele estar más incómoda y cansada, a la vez que el bebé se mueve con mayor energía, complicando el proceso de pintado.


Lo ideal es hacerlo entre el cuarto y el sexto mes, que es la época en la que el vientre tiene una forma más redondeada y donde los movimientos del interior son menos frecuentes e intensos. Pero en cualquier caso, pasados este periodo existe la posibilidad de hacerlo y merecerá la pena igualmente.


Otro aspecto recomendable es acudir a profesionales del belly painting con experiencia demostrable, principalmente por varios motivo. En primer lugar, porque tendrás la seguridad al 100% de que las pinturas utilizadas son aptas para esta práctica y no tienen ningún efecto adverso para el organismo, como pueden ser picores o alergias en la piel. También porque conseguirás una imagen mucho más bonita que si decides hacerlo con una amiga o por ti misma, con una elección de colores acertada y cuidado extremo de los detalles.


A pesar de ello, si decides disfrutar de este momento haciendo partícipe a la familia, compra la pintura en un comercio especializado, selecciona un diseño sencillo y utiliza pocos colores. Haz que tus otros hijos, si los tienes, colaboren en el proceso de pintado, junto con tu pareja, para maximizar la experiencia. Y no dejes el dibujo en tu piel más de un día. Lo ideal es borrarlo justo después de hacer el reportaje de fotos pertinente.



En Navidad la elección del diseño es más amplia aún si cabe. Un muñeco de nieve con un lazo rosa o azul. Un Papa Noel en versión infantil. Incluso un simple sombrero navideño o una inscripción de saludos con el nombre de tu hijo/a estará bien. En resumen, da espacio a tu imaginación y disfruta de esta maravillosa experiencia.


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