​Donan al Museo Arqueológico Benahoarita una vasija procedente del Barranco del Agua.

​Los fondos del Museo Arqueológico Benahoarita (MAB) siguen incrementándose gracias a la donación de una vasija procedente de la margen izquierda del Barranco del Agua, en Santa Lucía (Puntallana).
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El hallazgo, de forma casual, se produjo en 1975 por parte de los hermanos Fernando y Rubén Hernández Concepción durante un día de cacería de conejos. El yacimiento era una pequeña covacha de 1,50 metros de anchura y profundidad, con un agujero que servía de madriguera. Al escarbar los perros, comenzó a aparecer una superficie lisa y redondeada que, al principio, creyeron que se trataba de un cráneo humano. En realidad se trataba de una preciosa vasija de barro totalmente decorada y entera.



La pieza arqueológica fue trasladada al domicilio particular de Fernando y allí ha permanecido, perfectamente custodiada, durante los últimos 45 años en los que nadie la había tocado. Finalmente, han optado por donarla al MAB, donde se encuentra depositada en la actualidad, pendiente de las labores de limpieza y consolidación.Según el director del Museo Arqueológico Benahoarita, Jorge Pais Pais, la vasija está en buen estado de conservación y únicamente presenta una estalladura vertical entre el borde y la mitad de la panza. Tiene unas dimensiones de 23 centímetros de anchura máxima en la parte central y una altura de 18 centímetros.


La decoración, que cubre absolutamente todo el cuenco, permite situarla en un momento de transición entre las Fases Cerámicas IVa y IVb, con una antigüedad que puede rondar los 600-700 años. Las técnicas decorativas son de gran complejidad y variadas, destacando, entre otras, las finísimas incisiones, peine basculante y líneas de punteados muy finos que, por otro lado, forman conjuntos bien diferenciados de los próximos. Finalmente, hay que destacar la presencia de una serie de apéndices (varios mamelones y un asa de lengüeta) que carecen de todo tipo de funcionalidad práctica que, asimismo, son rarísimos en las vasijas de la Fase IV.


La consejera de Cultura y Patrimonio del Cabildo de La Palma destaca la extraordinaria riqueza arqueológica de La Palma que, una vez más, se pone de manifiesto por este hallazgo que sigue incrementando los fondos del MAB. Asimismo, agradece el gesto de Fernando Hernández Concepción por haber donado esta pieza benahoarita que aporta una valiosa información para el conocimiento de la vida y cultura de los indígenas palmeros.Su gesto sirve de modelo a otras personas que siguen guardando en sus casas numerosos vestigios que, totalmente descontextualizados, no sirven de nada y corren graves riesgos de deterioro o desaparición.



Para la investigación es importante que, ante cualquier descubrimiento casual, no se toque nada sino avisar a la Consejería de Cultura y Patrimonio del Cabildo de La Palma o al Museo Arqueológico Benahoarita para que un especialista en la materia estudie, descubra y vea las medidas protectoras a tomar.



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