La Guardia Civil ha desarticulado un grupo dedicado al tráfico internacional de armas de fuego.

​Hay 18 personas detenidas y otras ocho investigadas que formaban parte de una organización ya desarticulaba. Las armas procedían de Francia, algunas de ellas consideradas como armas de guerra
|

2019 08 02 ciclope 01


La Guardia Civil ha desarticulado un grupo dedicado al tráfico internacional de armas de fuego. Un total de 196 armas han sido incautadas en Cantabria a raíz de esta operación. Cuatro de estas armas son consideradas como armas de guerra.La operación Cíclope ha concluido con un total de 18 detenciones, 15 de ellas en Cantabria, una en Bizkaia y otras dos en Francia. También se han abierto diligencias en calidad de investigados a otras ocho personas por la comisión de los delitos de tenencia, depósito y tráfico de armas y municiones, tenencia de armas prohibidas y depósito de armas de guerra, así como pertenencia a organización criminal.



Además de las armas intervenidas -121 cortas y 75 largas-, la Guardia Civil también ha encontrado en los registros una máquina de recarga de cartuchería junto con un kilo de pólvora negra, 1.000 pistones para la elaboración de cartuchos y más de 6.000 cartuchos de diferentes calibres. También se han hallado diversos elementos como una mira telescópica, un silenciador, una “taser”, un bolígrafo pistola y diferentes armas blancas, así como más de 100.000 euros en metálico.


Armas adquiridas en Francia


El Grupo de Información de la Guardia Civil de Cantabria comenzó la operación en septiembre del pasado año, tras averiguar que un hombre residente en Riotuerto (Cantabria), se dedicaba a la venta de armas que adquiría en Francia.La Guardia Civil constató que este individuo viajaba de forma periódica al sur de Francia junto con otras tres personas. Una vez en el país vecino, se acercaban a lugares frecuentados por aficionados de las armas, con el objetivo de adquirir armas y municiones.Estos hechos fueron confirmados por la policía gala, a través de vigilancias operativas sobre los sospechosos mientras se encontraron en suelo francés.



Durante el viaje de regreso, el grupo tomaba escrupulosas medidas de seguridad, desplazándose incluso en dos vehículos. El primero de ellos lo utilizaban como “lanzadera” para informar al segundo, que transportaba las armas.Ante los indicios obtenidos, los agentes realizaron, a lo largo del mes de julio actual, un total de 34 entradas y registros en diferentes domicilios, cabañas, locales comerciales y almacenes, situados en las localidades de Riotuerto, Selaya, Saro, Sobremazas, Beranga, El Astillero, Anaz, San Salvador y Solares.Por su parte, la Policía Nacional francesa llevó a cabo el registro de dos inmuebles en Francia, aprehendiendo dos armas cortas y 4 armas largas ilegales.


Distribución de armas en Cantabria


Una vez en Cantabria, la organización se dedicaba en un primer momento en poner a punto las armas adquiridas, para posteriormente guardarlas para sus colecciones personales o para venderlas a terceros.Con la venta de las armas, la organización conseguía un negocio lucrativo ya que entre un 200 y un 400 por ciento de beneficio por cada venta.Igualmente, la organización abastecía de munición y efectuaban reparaciones a las armas que vendía a sus clientes.Con esta operación, la Guardia Civil ha desmantelado una de las más importantes redes dedicadas al tráfico ilegal de armas en España en los últimos años.



Esta operación bajo la dirección del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 1 de Medio Cudeyo (Cantabria), ha sido desarrollada por el Equipo de información de la Guardia Civil de Cantabria, con el apoyo de la Jefatura de Información de Madrid (UCE-3), el SEPRONA de Cantabria, UOPJ de Cantabria y los Equipos Territoriales de Policía Judicial de Santoña y Camargo, USECIC de Cantabria, el Servicio Cinológico Central con sede en Madrid, el Grupo de Información de la Comandancia de Bizkaia y la Intervención de Armas y Explosivos de Cantabria y de Bilbao.


Comentarios